CUENTOS QUE CURAN, ALIVIAN O CONSUELAN. Colección cuentos de la luna.
Duelo: El jardín de los sueños T. Castillo
Hola, soy la Luna y en mis viajes por las estrellas me quedé a vivir cerca de un planeta llamado Tierra, sostenida en el cielo, me mantengo lo suficiente próxima y lo suficientemente lejos, como para poder observar el ir y venir de sus habitantes, y así, de esta manera, alumbrar en la noche caminos, aceras y anhelos.
La noche pasada me quedé en un jardín cerca de una casa y desde sus ventanas observaba flores que se levantaban muy pronto para hacer más bonito este mundo.
Callad, callad, se oye esta historia…
En un bonito jardín de colores diversos, una flor de miles de pétalos blancos, era el alma del lugar. Su corazón, de amarillo intenso, daba alegría a cuantos se le acercaban.
Cada amanecer mi amiga flor se bañaba entre gotas de rocío y así, retenía el agua por si alguien pudiera necesitarla.
Contenta, jugaba sin parar con las flores más pequeñas y con aquellas que el paso del tiempo las había hecho madurar. Su risa contagiosa siempre estaba dispuesta a animar a cuantos, después de vientos o tormentas, miraban con preocupación cómo sus hojas más débiles, quedaban heridas por huracanes cotidianos.
Margarita, que así la llamaban, se levantaba dispuesta a ayudar a las florecillas, hierbas… arbustos y pequeñas ramas que crecían en el jardín abandonado de una pequeña casa, medio destruida, a las afueras del pueblo.
-¡Buenos días Lirio!
-Hola Margarita… ¡Qué guapa estás hoy! – dijo Lirio-.
-¿Pero es que no ves el día tan bonito que hace…? Mira las nubes, están serenas y si me apuras… allí… a lo lejos… hay otra escondida que nos traerá un poquito de agua y eso es muy bueno Lirio, porque hay algunas de nosotras que necesitamos bañar nuestras raíces.
-Tienes razón, yo estoy sedienta, necesito beber porque hace unos días algunas de mis hojas se cayeron.
En ese momento, Margarita acercándose a su amiga le ofreció pequeñas gotas de rocío que conservaba entre sus pétalos y Lirio bebió.
-¿Deseas que te traiga un vasito de agua del riachuelo…?
Con una sonrisa Lirio dio las gracias a su amiga y pudo ver como su color blanco se volvía intenso recobrando las fuerzas.
-No gracias ya estoy mucho mejor -respondió- acostumbrada a ser cuidada por su amiga que en cuanto veía que alguien necesitaba agua le ofrecía la más fresca.
– Hola Margarita – le saludó la Rosa –
– ¿De dónde vienes tan rápida?
– De darle un poquito de agua a Lirio. ¿Tú quieres agua…? Aún faltan unas horas para que la señora lluvia nos refresque.
– Gracias, pero estoy bien, además estoy muy contenta.
– ¿Por qué estás contenta…?
– Porque me ha salido una nueva espina y cuando llegue el gato que siempre me araña, la verá, se asustará y se marchará sin hacerme daño.
-Me alegro mucho Rosa, esta es una buena noticia. Bueno, voy a dar una vuelta por el jardín, hoy el riachuelo lleva agua y deseo preguntar a todas las flores si alguna necesita un poquito.
-¿Por qué nos cuidas tanto…?
-Porque nadie sabe que estamos aquí y no nos riegan, ¿sabes?.. Me gustaría ser una niña para tener una regadera y bañaros a diario.
-Gracias – añadió- habituada a que su amiga la hiciera sonreír en tardes de tristeza, cuando se le caía algún pétalo, u observaba como alguna otra rosa, por falta de agua o porque se hacía mayor, se dormía entre los matojos.
Pero ocurrió que la casa fue vendida y con ella el jardín. Una mañana al levantarse, unos hombres con monos azules estaban sacando ladrillos de las paredes, Margarita se puso muy nerviosa y fue a avisar a todas las plantas del jardín lo que había visto y oído, así pues dijo:
-Venid todos y todas. ¡Venid…!
Al momento todos se sentaron junto a ella, no entendían el desespero y la urgencia de la reunión.
Amigos y amigas, esos hombres vestidos de azul, comentaban que van a tirar la casa y a limpiar este jardín porque en este sitio tan bonito irá la nueva escuela para los niños del pueblo.
-¿Y qué haremos ahora…? -Dijo un pequeño arbusto casi llorando-.
-No os preocupéis…Todas las plantas, flores… arbustos… nos marcharemos por un tiempo al jardín de don Claudio, nos quedaremos sin hacer ruido, escondidos, hasta que construyan el jardín de la escuela.
-¿Crees Margarita que dejarán un espacio para el jardín?
-¡Claro! Las flores y las plantas son necesarias…
-¡Coc… Coc! se ahogaba doña Azucena… ¡Hay hija que disgusto!
Margarita tomó su vaso, fue al riachuelo y dio de beber a la anciana flor.
A la mañana siguiente, fueron marchándose al jardín vecino pero Margarita… siempre ayudando a cuantos recogían sus raíces, sus hojas, sus tallos, se quedó la última.
Los árboles estaban en silencio, mirando como la flor acababa de colocarse los pétalos. Cuando… un hombre de vestido azul, la vio tan bonita, tan brillante que decidió cortarla y ponerla en el mismo vaso que nuestra amiga siempre tenía junto a ella para dar agua a sus amigos, quiso correr, pero no pudo y quedó atrapada.
Se sentía débil… un poquito más débil cada día. El hombre la ponía en la ventana, en el comedor, e incluso, en la terraza, pero el paso de los días le hacía sentir como sus fuerzas mermaban, ella a pesar de todo, se sostenía erguida, pero su brillo se apagaba entre sus hojas.
Una tarde vino a visitar al hombre de azul, Alfredo, un amigo suyo y al ver a Margarita añadió:
-¿Sabes?, no debiste cortar esta flor para ponerla en agua, se ve muy triste, le faltan sus raíces y los pétalos pierden su color.
-Lo sé, no debí hacerlo, creí que daría luz a mi habitación, pero todo lo contrario, se está mustiando.
– ¿Puedo llevármela a mi casa? Yo sé hablar con las flores, y dicen de mí que soy mago y hago realidades sueños, por favor amigo, ¿puedo llevarme tu Margarita en mi chistera? yo la cuidaré…
-Sí, ¡cuídala! Por favor.
Alfredo, el mago se llevó la Margarita y la colocó en su chistera para que descansara.
– ¿Por qué te encuentras tan abatida? -Le preguntó-.
Sorprendida de que el hombre le hablaba y parecía entenderla, contestó:
-Porque me cortaron de mi jardín y cuando hagan otro en ese lugar, yo no estaré. ¿Tú eres mago? Oí decírselo a tu amigo.
-Sí, pero la magia querida amiga está en nuestro corazón, tú también puedes hacer magia, siempre que has hecho a alguien feliz, has hecho la magia de sacar de tu chistera alegría, amistad… ¿Cuál es tu sueño Margarita?
-Ser niña, jugar en el jardín del nuevo colegio y dar agua para que las pequeñas florecillas crezcan lindas y sanas.
Alfredo, tomó con ternura a su flor y cada noche le contaba como hacían magia las estrellas y Margarita soñaba que jugaba con ellas, haciéndole guiños a la Luna y alborotando a soles y cometas… así, hasta que un beso de Alfredo la despertaba por las mañanas.
Pero un día al acercarse para besarla, había desaparecido…
Pasaron los meses y el colegio fue construido con un bonito jardín en el centro. Todas las flores salieron contentas de su escondite, se iban colocando en sitios de luz cerca del riachuelo que con una baranda de colores lo protegían de juegos de niños. Las flores, recordaban a Margarita… al buscar con sus ramas las aguas cercanas.
El mago fue a la escuela con su amigo, deseaba conocer el nuevo colegio y al ver el jardín se acordó de su flor.
-¿Qué os parece si hacemos un espectáculo de magia para celebrar este nuevo curso y así de esta manera, los niños entrarían por las puertas felices y contentos en su primer día de clase?
– ¡Muy bien! esa es una magnífica idea.
Llegó el día de la inauguración y en ese instante, apareció el mago sobre el escenario que con gesto amable y cálida sonrisa lanzaba un guiño hacia el nuevo jardín.
Las flores permanecían escondidas, ninguna quería perderse la fiesta, a pesar… del temor a ser descubiertas y que alguien decidiera cortarlas para ponerlas en un jarrón.
– ¡Nos ha saludado a nosotras….! ¡El mago nos ha visto! – Exclamó asombrada la vieja doña Azucena –.
– Chisst chisst que nos van a descubrir – susurro asustada la amapola.
– Callar – dijo Doña Rosa- mientras tapaba la boca a Lirio que atolondrada reía observando un divertido truco de magia.
Los niños y las niñas permanecían inmóviles, sorprendidos, observando los movimientos del mago, comprobando cómo su chistera se llenaba de vida y esta era devuelta en forma de alegría. Era increíble comprobar como de su boca salían metros de pañuelos de diversos colores que unidos jugaban a no tener final… Monedas juguetonas enredándose en las ropas de los niños al dar dos toques de varita mágica…. Vasos que no derramaban su agua al caer de golpe de las manos de su dueño.
Pablo, que estaba sentado en las últimas filas descubrió a las flores que se habían quedado muy quietas diciendo:
¡Este es el jardín más bonito del mundo!
Todos los niños y niñas… flores y arbustos aplaudían entusiasmados, abriendo los ojos a la espera de adivinar como había ocurrido lo que terminaban de ver. Era un bello espectáculo de luz y color. Los minutos transcurrían lentos en cada pupila ilusionada, pretendiendo perpetuar la ilusión.
¡Qué bonito…! ¿Pero cómo lo hace…? Repetía Pablo.
Porque es mago- dijo la niña de las coletas-
-¿Pero que es un mago? – Preguntó Pablo-
Alfredo había escuchado al niño y deseó explicarle:
Hace muchos años… se llamaban magos a los hombres sabios, pero hoy somos personas que regalamos ilusión, sonrisas y alegría mediante efectos, que por ser maravillosos, tienen apariencia de inexplicable, pero todo, consiste en crear fantasías para iluminar nuestro mundo de sensaciones agradables y hacerlo bello. Es, querido niño como jugar hacer realidades los sueños.
– Eso es muy bonito, a mi me gusta soñar- añadió Pablo-
-Pablo, yo tuve una amiga que jugaba que hacía magia con lunas y estrellas y soñaba con jardines donde el agua corría fresca, las flores tenían vida propia correteando por caminos y setos, pero un día vio como cortaban su tallo.
Doña Azucena estaba emocionada y se agarró a las hojas de Lirio, que con ojos brillantes recordaba el antiguo jardín…
Los niños estaban atentos a las palabras del hombre mago y este, tomando su varita golpeó con ella en su chistera creando la más bella de las flores, suspirando… recordó a su amiga Margarita, aquella flor que él cuidaba en su casa y desapareció una mañana, aquella que ayudaba a todas las flores del jardín a esconderse, la misma que regalaba vasitos de agua y deseaba ser niña.
El mago entonces, alzó la mirada hacia las flores del fondo… apuntó con su varita hacia el jardín, ocurriendo algo maravilloso: “una niña de ojos verdes, piel blanca y cabellos rubios” se le acercó diciendo:
-Hola. ¿Te traigo un vaso de agua del riachuelo?
Al mirarla reconoció a su amiga Margarita… la ilusión y la alegría iluminaron el nuevo jardín.
Las flores gritaron de júbilo, emocionadas… aplaudían con sus pétalos tan fuertemente, que contagiaron de felicidad a los niños.
El mago levantó los ojos y la niña rubia de ojos verdes le dio un beso diciendo- ¡Te quiero!
Y yo la luna vi a niños y flores aplaudieron a la magia de la vida y la muerte y a los hombres capaces de crear fantasías e ilusión transportándonos al lugar donde la savia fluye por raíces de esperanzas.
Meses antes, Lucía, su madre, estaba ilusionada ante la llegada de su nuevo hijo. Preparaba su habitación y decoraba las paredes con lunas y estrellas en medio de un arco iris de múltiples colores.
Contaba horas y contaba días, contaba... como cualquier madre los latidos de su vientre, y él se hacía niño bajo su piel.
Lucía contaba horas y contaba días... mientras sus manos se convertían en ternura y a modo de besos, su hijo se hacía persona ya antes de nacer.
Un 5 de agosto, al ocultarse el Sol, la criatura deseó conocer a quien durante meses le había dado la vida... Pero, al llegar a este mundo de universos diferentes, un silencio inundó la sala, el pequeño no lloraba y su respiración apenas se podía oír.
Lucía miró a su hijo, con angustia y entre rabia y dolor esperaba, junto al médico, una señal que les indicara que el pequeño les contestaba...
Por respuesta, sólo obtuvo un manantial de caricias a través de su mirada.
El silencio era inmenso en la sala, nadie hablaba. No, no era un niño como todos los que Pau, el médico, había ayudado a nacer. El pequeño Naim vivía, pero vivía a un ritmo diferente.
Los testigos del evento pronto se darían cuenta que tenían ante si a uno de esos Angeles, que llegan por un tiempo a la Tierra para dar luz e iluminar nuestros días.
Lucía llamó a su hijo Naim, que significa poseedor de belleza, y fue creciendo a golpes de buscadores de sonrisas. Allí, donde los hospitales se hacen casas para los niños y las madres aprenden, entre sueros, a cantar nanas.
¡Benditas madres que aprenden a ser enfermeras entre cambios de pañales y canciones de cuna!
El pequeño Naim cuando sonreía, un azul intenso iluminaba la habitación. Su sonrisa... única, clara, luminosa.
El pequeño Naím, incluso al enfadarse, su rostro era amable, era especial, muy especial y cuando lo hacía... Era capaz de pronunciar un manantial de frases en silencio con los ojos brillantes. Sus ojos eran capaces de expresar sentimientos, deseos, y sobretodo agradecimiento por horas y horas de cuidados, de mimos entre sábanas cada día cambiadas, entre goteros... Y entre los cuidados de su madre, que aprendió a cantar nanas curando las heridas producidas por cada abrazo en silencio.
Con el paso de los meses, él acrecentaba su sonrisa, clara, hermosa que unía a su mirada para hablarle a su madre. Su alegría la demostraba sonriendo, con esa ternura solo comparable a las flores al saludar a la tarde.
Pero Naím... seguía creciendo en habitaciones con ventanas que no se abren y su cuerpo era cuidado entre batas blancas que ocultan grandezas de corazones y el conocimiento del sabio; mientras, su corazón crecía feliz a golpes de besos. Lucia le cantaba... y él rodeándola con sus brazos le decía con su mirada: Me gusta, mami.
Mientras su cuerpo se balanceaba al son de la cálida voz que le acunaba. Para ella cada amanecer era un brote de esperanza a la espera de oírle un día pronunciar: Mamá.
Recuerdo su paso por hospitales y su caminar silencioso, sus juegos entre sueros de vida, sus balanceos entre música y besos de sus hermanos.
Mientras Lucía soñaba con paseos de la mano y sumas en su pupitre, Naim crecía hacia el cielo, para una noche ser una de esas miles de estrellas que nos alumbran cuando el Sol nace.
Anoche observé a Lucía, estaba durmiendo, sus brazos abrazaban el aire y su cara se iluminó de alegría...
Sus brazos rodeaban a su hijo y un ángel sonriendo le decía:
"Mamá, te quiero".
Cada noche me visto con una capa de luz blanca, que unida a mi figura de dama acompañante, pretendo iluminar a cuantas inquietudes se asoman por ventanas de edificios, pidiendo a la oscuridad un nuevo amanecer lleno de esperanza.
Anoche observé a Lucía, estaba durmiendo, sus brazos abrazaban el aire y su cara se iluminaba de alegría...
Hace mucho tiempo, me adentré en la habitación de un hospital un día 5 de agosto. Al ocultarse el Sol, un pequeño niño terminaba de nacer.
Me llamó la atención que al mirarme no respondió a mi sonrisa. Yo insistí e insistí, pero en vez de sonreírme, levantó sus brazos para rodearme con ellos. No conocía su nombre, pero desde ese instante fue bautizado como el Niño de las Caricias.
Cuento en linea:
Todos somos ángeles
Y el vídeo:
Notas de prensa:
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Jornada "El duelo ante las adversidades del vivir y morir".
El CaixaForum Lleida acogió una jornadas organizadas por "El servei de soport al dol de ponent " (servicio de apoyo al duelo de poniente) el sobre el tratamiento que se le da al tema de la muerte y el duelo en la población en niños y jovenes. Fueron inauguradas por las personalidades de diversas instituciones: Diputación. Sra Elena Marti, Sr. Paco Cerdá Teniente Alcalde de Lleida, Sr. Framcesc Blanc Jefe de Programas y Servicios Educativos Departament d'Ensenyament de Lleida. Un acto magníficamente conducido por la periodista Lorena Metaute.
-Adquirir herramientas y habilidades para poder hablar de la muerte y el luto desde una vertiente pedagógica con el alumnado o usuarios en edad infantil o juvenil.
-Aprender a desarrollar y poner en marcha protocolos de actuación en los centros o en las organizaciones cuando se dan situaciones de luto.
-Revisar los estilos de afrontamiento que basura sobre la muerte y hacer una mirada interna a nuestra propia experiencia personal sobre la muerte.
-Observar como el niño va adquiriendo el conocimiento sobre la muerte a medida que hace el proceso madurativo y como evolucionan también las necesidades de los niño o la niña en luto según la edad y su madurez.
Las ponencias de la jornada, dirigidas a personas interesadas en:
- Acompañamiento en el luto.
- Trabajo social, Educación social.
- Integración social.
- Educación infantil, primaria y secundaria. Pedagogía.
- Enfermería y medicina pediátrica.
- Psicología.
- Monitores/se de ocio.
- Técnicos/ques de juventud. pusieron el foco en cómo hablar con los pacientes, alumnos y los usuarios más jóvenes sobre el tema de la muerte y la pérdida.
Un total de 225 personas asistieron a estas jornadas que pueden clasificarse de necesarias las cuales han sido valoraras de manera positiva por las personas asistentes. Jornadas moderadas.
La Dra Toñy Castillo y la Sra Xusa Serra gran especialista pusieron el énfasis en la necesidad de hablar, comunicar y trabajar las emociones.
La doctora Toñy Castillo habló sobre la pedagogía de la muerte y el duelo en el ámbito infantil y juvenil de la importancia de dar información a los niños y niñas que pasan por pérdidas de salud e incluso en momentos que se les aproximan la muerte. Acompañar explicando con las palabras que le hagan entender.
La naturaleza nos enseña que nada es por siempre jamás, que hay un ciclo y que tenemos un tiempo. No todo el tiempo..." Ya tenemos aquí la Xusa Serra explicando la necesidad de abrirnos a hablar de la muerte para introducir porque ofrece los talleres Ahora sí que sé, porque niños y niñas reflexionen sobre la muerte y el luto al aula.
Las conferencias, desde un punto de vista didáctico, han ofrecido también material práctico aplicable a cualquier entorno en el que participen niños y jóvenes, en los que estas enseñanzas reviertan en enriquecer su educación global.
Sra Nuria Fontàs Rigau Maestra y Àngels Miret, Maestra jubilada y psicopedagoga
Cuanto más se aprende es con la experiencia, posando en práctica aquello que de la teoría conocemos por eso a la jornada Pedagogía de la muerte y el luto hemos querido invitar personas que hablen en primera persona. Os presentamos la Nuria Fontàs Rigau. Es Maestra de Educación Infantil y estudiante del Máster de IPIR. Explicó el proyecto de la vida y la muerte" que lleva a cabo con los niños de educación infantil (P3-P5) a la Escuela Rural de l'Estany.
La Sra. Àngels Miret nos hizo un repaso de la manera que los niños viven el duelo.
Montse Robles nos guió en una meditación para conectar con nuestra niña o niño interior.
Unas jornadas donde la necesidad de sentirnos parte de la vida es una necesidad para comprender sus ciclos.
Duelo y vida
El próximo 28 de octubre se celebrará al Caixaforum de Lleida la jornada Pedagogía de la muerte y el luto en el ámbito infantil y juvenil, una actividad dirigida especialmente a profesionales que trabajan en sectores como el educativo, el sòcio-sanitario o incluso el ocio.
La actividad, que es gratuita, ha obtenido el reconocimiento de interés sanitario del Departamento de Salud y el certificado de interés para los servicios sociales que otorga el Departamento de Trabajo, Asuntos Sociales y Familias.
Esta jornada ofrecerá a las personas asistentes una mirada innovadora sobre como abordar durante la infancia y con la juventud un tema tan importante y recurrente como es la muerte. Las ponencias que componen el programa de la jornada posarán la atención en como hablar con a los pacientes, alumnos o usuarios más jóvenes de la muerte y de las pérdidas vitales. Se centrarán también en su didáctica al tiempo que se ofrecerá contenido práctico que se pueda aplicar en cualquier espacio relacionado con el ámbito infantil y juvenil y porque finalmente revierta en su bienestar y en su educación emocional como futuras persones adultas y profesionales.
Las personas expertas que participarán son la Dra. Toñy Castillo, pedagoga responsable Aula Hospitalaria del Hospital Arnau de Vilanova; Xusa Serra, enfermera referente de duelo del Hospital Universitario General de Cataluña; Àngels Miret, maestra y psicopedagoga especialista en duelo infantil. Los profesores Joan Planes y Nuria Fontàs, explicarán su experiencia en primera persona. La jornada se cerrará por la tarde con un taller práctico que permitirá a los asistentes conectar con su niño o su niña interior y así sentir la experiencia de la pérdida desde una mirada infantil.
La actividad ha obtenido el reconocimiento de interés sanitario del Departamento de Salud y el certificado de interés para los servicios sociales que otorga el Departamento de Trabajo, Asuntos Sociales y Familias. La jornada es gratuita y cuenta con la colaboración de la Diputación de Lleida y los Ayuntamientos de Lleida y Tàrrega.
Desde hace unos años hay cada vez una mayor sensibilidad a tener cura de la educación emocional en general y en particular sobre la muerte y el luto. Sin embargo, moles profesionales refieren no contar con los conocimientos o la formación necesaria para hacerlo. "Existe un verdadero vacío en nuestra sociedad a la hora de habla y gestionar el tema de la muerte y el luto y todavía nos encontramos con más problemas y desconocimiento cuando se trata de hacerlo con niños y niñas, esté en casa, a la escuela e incluso en los hospitales, a la hora de comunicar una muerte o una dolencia grave. La sociedad y sobretodo los profesionales nos piden herramientas y recursos; necesitamos dotarnos de habilidades y compartir experiencias para poder trabajar el tema de la muerte y el luto con niños y jóvenes" explica Nuria Otero, presidenta del Servicio de apoyo al duelo de Poniente y maestra de Educación Primaria.
Los beneficios que tiene introducir el tema de la muerte en los recorridos curriculares es una asignatura pendiente de nuestro sistema educativo, a pesar de que se van tirando pasas en este sentido. Por otro lado, hay una necesidad de poder hablar y gestionar las situaciones de luto cuando se da la muerte de una persona estimada en el contexto del niño o el joven. Montse Robles, enfermera y responsable asistencial del Servicio de apoyo al luto de Poniente explica que "los niños y las niñas necesitan poder hablar de la muerte mucho antes incluso que la conozcan de cerca, puesto que tienen dudas, inquietudes que hay que resolver para no generar miedos y evitar que el tema se convierta en un tabú que hace daño... y por otro lado, está constatado que si dejamos que los niños y jóvenes participen en los rituales de final de vida y los funerales, si los invitamos a compartir emociones y a expresarlas... si lo hacemos así, el luto acostumbra a hacerse de una manera más adaptativa y saludable y esto es algo que aprenderán y los servirá también para el futuro".
Mas información: Duelo y vida
QUE SOLOS SE QUEDAN LOS MUERTOS. Castañada y literatura
La muerte es un hecho natural. Al nacer empieza la cuenta del final de nuestra vida. Muchos poetas nos han hablado de ella, pero a mi me gustaría recordar especialmente a Gustavo Adolfo Bécquer:
......................................................
¡Dios mío, qué solos
se quedan los muertos!
......................................................
Del último asilo,
oscuro y estrecho,
abrió la piqueta
el nicho a un extremo.
Allí la acostaron,
tapiáronle luego,
y con un saludo
despidióse el duelo.
................................................................No sé; pero hay algo
que explicar no puedo,
algo que repugna
aunque es fuerza hacerlo,
el dejar tan tristes,
tan solos los muertos.
que explicar no puedo,
algo que repugna
aunque es fuerza hacerlo,
el dejar tan tristes,
tan solos los muertos.
y a Don Jorge Manrique:
Recuerde el alma dormida,
avive el seso e despierte
contemplando
cómo se passa la vida,
cómo se viene la muerte
avive el seso e despierte
contemplando
cómo se passa la vida,
cómo se viene la muerte
tan callando;
cuán presto se va el plazer,
cómo, después de acordado,
da dolor;
cómo, a nuestro parescer,
cualquiere tiempo passado
fue mejor.
cuán presto se va el plazer,
cómo, después de acordado,
da dolor;
cómo, a nuestro parescer,
cualquiere tiempo passado
fue mejor.
…………..…………………………..
Nuestras vidas son los ríos
que van a dar en la mar,
qu'es el morir;
allí van los señoríos
derechos a se acabar
e consumir;
allí los ríos caudales,
allí los otros medianos
e más chicos,
allegados, son iguales
los que viven por sus manos
e los ricos.
que van a dar en la mar,
qu'es el morir;
allí van los señoríos
derechos a se acabar
e consumir;
allí los ríos caudales,
allí los otros medianos
e más chicos,
allegados, son iguales
los que viven por sus manos
e los ricos.
…………………………………………………..
que aunque la vida perdió,
dexónos harto consuelo
su memoria.
dexónos harto consuelo
su memoria.
Estos poetas nos explican de manera muy lucidamente que es la muerte y que significa des del punto de vista personal, afectivo y como la muerte de un ser querido afecta a las personas que le rodean. Una sociedad que el tema de la muerte ha devenido el nuevo tabú, desplazando al que se tenía sobre la sexualidad. De la misma forma que estaba prohibido tocar el tema de la sexualidad, tampoco se puede hablar de la muerte. Se puede hablar de la muerte de forma muy colateral y "de puntillas". Damos la espalda a la enfermedad, la vejez y la muerte.
Desde siempre y en todas las culturas y religiones, la muerte ha estado rodeada de rituales, que ayudaban a conllevar el duelo por la pérdida de un ser amado. Actualmente, en un amplio grupo de nuestra sociedad, hemos entrado en una conducta social de negación, totalmente aséptica, esterilizada.
En España se dieron diferentes rituales. Tales como: poner un plato de sal con unas tijeras encima de la barriga del cadáver para evitar que se hinchase; los cadáveres salían de la iglesia con los pies por delante, salvo los sacerdotes que salían con la cabeza por delante; grupos de mujeres llamadas "plañideras" contratadas para llorar durante el velatorio y entierro; las mujeres eran las encargadas de lavar el cadáver y vestirle; las campanas de las iglesias tocaban los repiques de "toque de agonía", "toque de muerte"; invitaciones al velatorio y entierro mediante "esquelas"; en algunos lugares solo los hombres asistían al entierro y las mujeres permanecían en casa, los sepelios estaban muy pautados según el status social del muerto; se solía visitar con frecuencia las primeras semanas a la familia del fallecido; se vestía de luto riguroso durante un periodo determinado de tiempo.
Antes se velaba al muerto en casa. Se hacían velatorios donde se comía , se lloraba y se explicaban anécdotas del muerto. El ir vestido de luto permitía que cuando se le preguntara se pudiera hablar sobre las circunstancias de la muerte y el hablar era una forma de elaborar. Si bien tampoco voy a defender tradiciones como las descritas en la película: La niña de luto (Manuel Summers 1964). Es una comedia española del género negro que se desarrolla en un pueblecito de la provincia de Hueva que parece que se basa en un hecho real. Una joven casadera de los años 60 lleva luto 6 meses por la muerte de su abuela. Cuando acaba el luto y ya puede relacionarse con el novio (pasear, ir al cine, a la iglesia , a bailar) se muere el otro abuela y vuelve a estar de luto. El novio desesperado propone a la chica huir a Huelva y casarse, pero entonces se mure el padre y la vida vuelve a detenerse. Termina que el novio se va y se rompe definitivamente el noviazgo.
Actualmente todo esto ha desaparecido. Los ritos funerarios se hacen fuera del hogar, en tanatorios especializados. Las mujeres de la familia no lavan y arreglan el cadáver, lo hacen funcionario especializados (tanatopraxicos o tanatoesteitcos). No se hacen los velatorios en casa sino en lugares muy asépticos donde se vela al muerte dentro de un determinado horario. Persisten los ritos religiosos, pero también de tipo laico, donde se hace la despedida según la religión o deseos del muerto y su familia. Persisten los entierros tradicionales según la religión, aunque también se observa una tendencia a usar el crematorio en lugar del entierro tradicional. Y otro uso muy extendido es de tirar las cenizas en lugares que pudieron tener una especial connotación afectiva. Pero como los entierros son caros, algunas personas dejan su cadáver para la ciencia. lo que ha producido que haya "un superávit de cadáveres" en las facultades de medicina del país. Quizás actualmente ahora es todo muy aséptico, más igualitario, pero también mucho más frio, que dificulta poder elaborar correctamente el duelo.
Ciertamente lo natural es que los hijos entierren a los padres, pero no necesariamente suele ser así. Las muertes de personas jóvenes o de niños son muy traumáticas y causan un gran impacto en la pareja de los padres. Podríamos afirmar que realmente la muerte de un hijo es un hecho que no puede ser elaborado por un padre o por una madre. Es como un corte en su historia que difícilmente se puede recomponer, especialmente si esta muerte ha sido traumática.
No es lo mismo morir después de una larga enfermedad que de manera repentina, inesperada. En el primer caso, uno puede irse adaptando a la idea de que va a perder al ser amado y que en última instancia, cuando finalmente llega la muerte, se puede vivir como una liberación: "finalmente pueda dejar de sufrir y descansa en paz". Pero en el segundo caso no hay tiempo mental de adaptase a la muerte. No se cree lo que ha pasado, es como una situación de irrealidad, a la que cuesta adaptarse. Lo mismo ocurre cuando la muerte deviene por una catástrofe o un atentado. El no poder ver el cadáver de la persona querida el trauma es mucho mayor. El tema de las personas que desaparecen y la familia no sabe si están vivas o muertas o que tienen la seguridad de que están muertas (asesinadas como el caso de Marta del Castillo o el padre José Bretón que mato a sus dos hijos Ruth y José y otros muchos conocidos por la prensa). Por ello es importante poder estar durante el proceso de agonía, cogiéndole de la mano, hablando de cosas que le gustaban durante la vida, y hasta poder cantarle canciones. Es darnos la posibilidad a nosotros y al moribundo de "una buena muerte". Es como decirle y decirnos: "No estás solo te ayudamos a hacer el traspaso y eso nos ayuda también a nosotros a consolarnos".
Me gustaría recomendarla lectura de los libros de Elisabeth Kübler-Ross. Kübler-Ross es una de las personas que más ha trabajado en los acompañamientos del buen morir a las personas moribundas y a la implementación de los cuidados paliativos. Porque la muerte es un hecho natural que convive con la vida. De lo que realmente tenemos miedo no es a morir sino a sufrir y estar solos en el transito. Kübler-Ross nos enseño que frente a la muerte las personas pasan por diferentes etapas: negación (esto no me puede estar pasando a mi), ira (por qué a mí no es justo), negociación (entiendo que voy a morir, pero si pudiera vivir un poco mas), depresión (voy a morir para que ver a nadie) y por ultimo aceptación (no puedo luchar contra esta realidad, por lo que debo prepararme para esto). Las persones que estén atravesando estas etapas no deben forzar el proceso. El proceso de duelo es altamente personal y no debe ser acelerado, ni alargado, por motivos de opinión de un individuo. Uno debe ser meramente consciente de que las etapas van a ser dejadas atrás y que el estado final de aceptación va a llegar.
Küble-Ross impulso que los enfermos terminales y moribundos pudieran recibir curas paliativas. Actualmente, al menos en la sanidad pública y privada de España, los moribundos y enfermos terminales, tienen la posibilidad de recibir curas paliativas para morir dignamente. Para ello, es importante que los médicos tengan en cuenta que llegado a un punto de la enfermedad, de no retorno, eviten aplicar intervenciones que prolonguen la agonía de manera innecesaria. El que las maquinas ( que llegados a este punto no tienen ninguna utilidad para la prolongación de la vida) impidan el contacto directo con los familiares. Como el caso de que cuando las personas ancianas terminales o no, ingresan a urgencias deberían poder estar acompañadas por un familiar. Esto evitaría incrementar innecesariamente su angustia y su desubicación, y por ende complicaciones innecesarias de la enfermedad por la que fueron ingresados. Y muchas veces evitar ingresos y que puedan morir dignamente en su casa, en su cama, junto a los suyos. Aplicar curas paliativas no tiene nada que ver con la eutanasia ni en promover la muerte. Tiene que ver con permitir que el proceso natural de la enfermedad y la muerte se desarrollen sin la interferencia medica empecinados en pruebas o aplicaciones de técnicas curativas que lejos de mejorar el bienestar del paciente, le producen un dolor innecesario. Podríamos definir los cuidados paliativos como atender al paciente más allá de la propia enfermedad que padece, humanizando los procesos médicos, ayudándole a una buena muerte.
Que solos se quedan los muerto. El 1 de noviembre se iba al cementerio a llevar flores y arreglar las tumbas y también se comían castañas y boniatos. Ahora parece que nos hemos olvidado definitivamente de ellos. Aunque se sigue llevando flores a los cementerios y comiendo castañeras y panellets, la tendencia, cada vez más extendida, es que el 30 de octubre la gente se disfrazan de brujos, zombis y llenan sus casas de calabazas. Celebran el Halloween. El Halloween es de origen celta y es muy popular en los países anglosajones, especialmente en Estados Unidos. Se le conoce como la noche de: las brujas, los muertos o víspera de difuntos. Los celtas creían que la línea que unía el mundo de los espíritus en esa fecha se abría. De este modo los espíritus buenos eran invitados por los antepasados familiares son homenajeados por los familiares vivos. Para ahuyentar a los espíritus malignos se usaban mascaras y disfraces que evitaran que estos espíritus les hicieran daño
Como decía, la muerte es un devenir natural del ser humano, para el que nunca estamos preparados. Que realmente morimos cuando ya nadie nos recuerde y seamos polvo del polvo, pero como dice Manrique: que aunque la vida perdió, dexónos harto consuelo su memoria.
Dra. Carme Tello i Casany
Psicóloga Clínica
El Parlamento Latinoamericano y Del caribe Oye la Voz de los niños y jóvenes enfermos.
La Dra Toñy Castillo Directora del Aula Hospitalaria Dr. Antoni Cambrodí del Hospital Universitario Arnau de Vilanova de Lleida. Participó en la Sede del Parlatino. Parlamento latinoamericano y del Caribe en calidad de Experta Investigadora Europea. Su ponencia: El duelo ante las adversidades del vivir y morir. Niño y enfermedad.
El IV Congreso Internacional Pedagogía Hospitalaria: Innovación Educativa, Políticas y Formación de Profesionales se realizo el 18 y 19 de mayo en la Sede Permanente del PARLATINO en Panamá con la participación de expertos en el tema y académicos.
El evento se efectuo con la organización de la Red Latinoamericana y el Caribe por el Derecho a la Educación de Niños, Niñas y Jóvenes Hospitalizados o en Tratamientos (REDLACEH).
En el acto inaugural participaron, el diputado Elías Castillo, presidente del PARLATINO; el diputado Rolando González Patricio, secretario de Comisiones; la presidenta de REDLACEH, Sylvia Riquelme Acuña: la viceministra Académica de Educación de Panamá, Lurys Cárdenas; mientras que le correspondió a la Dra. Cecilia Barbieri, especialista senior de Educación de la Oficina Regional de la UNESCO en América Latina y el Caribe dictar la conferencia magistral sobre la Educación 2030.
En el evento internacional que se realizo hasta el sábado 18 de mayo, se abordan temas como Pedagogía hospitalaria: sustentabilidad como modalidad educativa; educación y salud, prevención desde la pedagogia hospitalaria; prácticas pedagógicas sistematizadas en América Latina y el Caribe; entre otros.
Momento de la intervención de la Dra. Toñy Castillo, directora de l'Aula Hospitalária Antoni Cambrodí del Hospital Univesitari Arnau de Vilanova de LLeida, compartiendo mesa de expertos en pedagogia hospitalária europea.
A su lado, la Dra Verónica Violant, gran experta internacional directora del postgrado de Pedagogía Hospitalaria en Neonatalogia y Pediatría de la Universidad de Barcelona.
Cuentos que palían, curan o consuelan
Cuentos que palían, curan o consuelan: la terapia con cuentos como promoción de la salud. Por la Dra Toñy Castillo
“Cualquier sufrimiento puede ser tolerado si es convertido en relato.” Boris Cyrulnik.
“La finalidad de la lectura debe se que el lector sea capaz de leer su propio libro interior y descifrarlo” “Mientras la lectura sea para nosotros la iniciadora cuyas llaves mágicas nos abren en nuestro interior la puerta de estancias a las que hubiéramos sabido llegar solos, su papel en nuestra vida es saludable. Se convierte en peligrosa, por el contrario, cuando, en lugar de despertarnos a la vida personal del espíritu, la lectura tiende a suplantarla, cuando la verdad ya no se presenta como un ideal que no esté a nuestro alcance por el progreso intimo de nuestro pensamiento y el esfuerzo de nuestra voluntad, sino como algo material, abandonado entre hojas de los libros como un fruto madurado por otros y no tenemos más que molestarnos en tomarlo de los estantes de las bibliotecas para saborearlo a continuación pasivamente” Marcel Proust (2002).
Definiríamos promoción de la salud a todo proceso encaminado hacia la mejora de la calidad del bienestar y los niveles de control que inciden en el autocuidado. Ha de estar basada en acciones, actitudes educativas y preventivas en beneficio de la adquisición de hábitos saludables bajo la preocupación de dotar de elementos y estrategias a nivel personal social e institucional.
La educación en salud de niños y jóvenes ha de estar orientada a la adquisición de conocimientos, y habilidades que potencien buenas actitudes, desarrollando entornos de praxis que ayuden a la responsabilidad, adaptación y autonomía frente a la prevención y posibles enfermedades.
El niño durante su desarrollo, presenta una serie de necesidades que deben ir cubriéndose durante su infancia y adolescencia, ya que una situación de carencia de las mismas, puede dar lugar a una larga lista de problemáticas asociadas. Si bien al estar enfermos se proporciona servicios médicos especializados también deben tenerse en cuenta otros factores que inciden en reducir los efectos psicosociales que producidos por la patología y que actúan como agentes estresores con consecuencias sociales y psicológicas tanto para el niño como para sus padres. Citando a Calvo y Ortiz (2003) para reducir los efectos negativos debemos diseñar una intervención que englobe las dimensiones del niño sanitaria, psicológica y educativa y mantener un comportamiento que apoye al niño en su enfermedad. Citado por Negre, F. (2001).
Las diferentes patologías pueden conllevar en el niño estados de intranquilidad emocional. Chapman y Gravin (1993) definen el sufrimiento como “un estado cognitivo y afectivo, complejo y negativo, caracterizado por la sensación que experimenta la persona de encontrarse amenazada en su integridad, por el sentimiento de impotencia para hacer frente a esta amenaza y por el agotamiento de los recursos personales y psicosociales que le permitirían afrontarla” Bayés, (1998). Considera que, una persona padece cuando esta experimenta o teme que le acontezca un daño físico o psicosocial que valora como un peligro importante para su vida o integridad psicosocial y/u orgánica y, al mismo tiempo, cree que carece de recursos para hacer frente con éxito a esta amenaza. La esencia del sufrimiento Shaver (2002) puede ser destilada en tres categorías generales:
- Abandono de sí mismo
- Aislamiento
- Pérdida de significado
| Las intervenciones terapéuticas | |
| Abandono de sí mismo | Escucha reflexiva, validación, presencia silenciosa, ayuda para crear un espacio de cuidado seguro y el afecto incondicional. |
| Aislamiento | La comunicación de ayuda, compartir historias, énfasis en vivir el presente. |
| Pérdida de significado | Revisión de la vida, reorientación del sentido de control y hacerle participar al enfermo en lo que él desee. |
Para ayudar a disminuir el sufrimiento de una persona será preciso trabajar los siguientes objetivos:
Identificar | Síntomas, estados o situaciones –biológicos, cognitivos o cambiantes – que son valorados por el paciente como una amenaza importante, estableciendo su grado de priorización amenazadora desde su punto de vista. |
Eliminar Compensar Atenuar | Los síntomas. Si no es posible conseguir su eliminación o paliación, será necesario tratar de suavizar la amenaza que representan para cada paciente, incrementando sus recursos y percepción de control sobre la situación, al facilitarle, por ejemplo en la medida de lo posible, una información, que sea, a la vez, veraz, clara y tranquilizadora. |
Descubrir Potenciar | Los propios recursos del niño enfermo, o proporcionarle nuevos, con el fin de disminuir eliminar o prevenir su sensación de indefensión e incrementar su percepción de control sobre la situación. Le será de mucha ayuda facilitarle el aprendizaje de habilidades de comunicación, técnicas de solución de problemas que le permitan en cada momento el mayor grado de decisión y autonomía posibles. |
Incrementar | El grado de predictibilidad sobre la situación proporcionándole señales de seguridad. |
Tratar | La depresión con medidas farmacológicas y/o psicológicas para modificarla o compensarla. |
Procurar | Siempre que sea posible, eliminar o paliar el sufrimiento a través de aumentar su gama de satisfactores, proporcionando al enfermo un sentimiento de serenidad que le permita vivir el momento presente de la manera más completa. |
Bayés R (2001)
ELEMENTOS A CONSIDERAR EN TRATAMIENTOS TERAPÉUTICOS:
Las respuestas a las situaciones de enfermedad en los niños generan abatimiento, trastornos del sueño -como los terrores nocturnos- y trastornos del apetito -que ocasionan con frecuencia hiperactividad e irritabilidad, entre otras (Prugh y Ocekardt, 1984). Bennet (1994) apunta que “los trastornos psicológicos de niños enfermos se deben, en parte, a sus pocas oportunidades de socialización, a la extrema dependencia de sus padres, al equipo de salud y a sus limitaciones físicas”. Para poder ayudarlos a entender su enfermedad, se les ha de proporcionar una información sincera, precisa y apropiada a su edad sobre lo que les está pasando. Balbás y Jaramillo (1998) apuestan que de esta manera los ayudamos a que la conciban y la asimilen mejor.
La necesidad de afecto: Todos y cada uno de nosotros, necesitamos sentirnos queridos, parte importante de un entorno, en situación de enfermedad esta búsqueda del hombre, se ve incrementada y la sensación de ser querido es un estímulo y a la vez, un apoyo para enfrentar situaciones difíciles, delante de problemas en general y en el caso que nos preocupa, de miedo a la no salud. Para Cassell (1982), “el alivio del sufrimiento y la curación de la enfermedad son las verdaderas obligaciones de la profesión sanitaria dedicada al cuidado del enfermo.”
El objetivo central es ayudar a revisar al paciente los modelos representacionales de sí mismo y de sus figuras de apego, los cuales rigen actualmente sus percepciones, predicciones y actos”. Citado por Vernengo (2005) “Respecto a las variables de función, la literatura existente destaca el rol que el soporte social ejerce en la satisfacción de necesidades básicas, como son un sentimiento de afiliación y de dependencia, apoyo afectivo e instrumental que elevan la autoestima y proporcionan directrices para mejorar las capacidades de resolución de problemas” Captan, (1974); Pearlin, Menaghan y Lieberman, (1981)
Atender las necesidades afectivas de los niños en la atención sanitaria es una de las claves del éxito de la misma medido en el bienestar de los niños y en su pleno desarrollo, para atenderlas los profesionales deben incorporar de forma activa y consciente algunas pautas de trabajo específicas.”Ello subraya el hecho de que los vínculos emocionales, base del desarrollo del menor, se construyen sobre la base de una confianza mutua, al igual que la relación médico paciente.
Si el niño tiene indicio alguno de que vive en una mentira, o al menos, en un secreto a voces, dicha certeza puede dañar los vínculos ya establecidos y dificultar enormemente los que pudiera establecer posteriormente” Horno.P (1999).
Responder con afecto y respeto, claridad y dignidad al contacto físico y al acompañamiento humano, como nos gustaría que otras personas lo hicieran con nosotros. Muchos de sus motivos de preocupación solo serán revelados a sus interlocutores si estos se muestran sensibles y atentos para comprender lo que subyace detrás de sus comentarios y en las dudas o temores no expresados. Astudillo, W (2002).
Se ha de tener en consideración como educadores: Que las personas delante de cualquier pérdida de estabilidad y evidentemente la falta de salud lo es, buscan apoyo de comprensión y este se hace necesario, para sentirse un poco más protegidos frente a sus miedos. “Actualmente, existe consenso sobre el hecho de que el estado de estrés que un sujeto muestra no puede predecirse adecuadamente a partir solamente de la intensidad de sus fuentes, sean estos acontecimientos vitales, tensiones vitales crónicas, disminución de los recursos personales del sujeto para afrontar problemas o las tres cosas” Marsella, (1984).Abraham Maslow (1982) planteó en su libro Motivation and Personality (Motivación y Personalidad) el concepto de la “Jerarquía de Necesidades”, en él nos señala una serie de prioridades que nos atañen a todos, él presenta una pirámide, con ella pretende decirnos que una vez conseguido las necesidades básicas, el hombre necesita sentirse comprendido y amado.
Fisiológicas | Estas necesidades constituyen la primera prioridad del ser humano y están relacionadas con la supervivencia del mismo. |
Seguridad | Están relacionadas con su satisfacción y mantenimiento de un estado de orden y seguridad. |
Sociales | Una vez satisfechas las necesidades anteriores (fisiológicas y de seguridad). La persona busca la relación social como medio de interrelación. |
Reconocimiento | Estas mantienen una relación directa con el ser, con el “ego” y evidentemente con la autoestima de la persona. |
| Autosuperación | También conocidas como de autorrealización o autoactualización, que se convierten en el ideal para cada individuo, todas las personas necesitamos superarnos y sentir que lo hacemos. |
El hombre promedio es un ser completo cuyas capacidades y facultades han sido inhibidas y obstaculizadas” Maslow y Lowry (1973). El trato digno a los pacientes pediátricos nos llevan a estudios realizados por Chochinov y otros (2002) que desarrollaron un “mapa terapéutico” para un amplio abanico de cuestiones fisiológicas, psicológicas, sociales y existenciales para abordar este tema. De estas percepciones se han extraído tres categorías básicas:
- Preocupaciones relacionadas con la enfermedad.
- Cuestiones que afectan la preservación de la dignidad desde el punto de vista de la persona.
- Cuestiones que afectan a la preservación de la dignidad desde el punto de vista social.
La necesidad de empatía: Para conocer, comprender y reconocer, los sentimientos de las otras personas y las circunstancias que le rodean, en alguna ocasión, oímos hablar de ella como: “ el sentir lo que otras personas sienten “.Esto no es correcto y además reduciríamos el término a un proceso emocional - nadie puede sentir exactamente lo que siente otra persona, debido a que no es la otra persona- la empatía es ser consciente de las situaciones que nos plantean otros e intentar situarse en su lugar. Horno, P. (1999) “El niño es un ser, de por sí abierto y sensible a lo que ocurre en su medio, tanto más un niño enfermo. Las preguntas sobre su realidad se las hace siempre, que las formule a su entorno o se las calle para sí depende de cada caso, del miedo que tenga a hacer explícito algo de lo que nadie habla, la oportunidad, las circunstancias, los vínculos emocionales, en el caso de las enfermedades crónicas o terminales, además, hay un aspecto esencial, la enfermedad implica siempre la vivencia de un duelo: por lo que pudo haber sido y nunca fue, por lo que era y ya no es y por lo que querría ser y nunca será.
Pero en el caso de las enfermedades crónicas o terminales, vivir de un modo sano ese duelo es un factor clave para el desarrollo de la enfermedad, como en todas las enfermedades crónicas, y para ello el niño necesita poder expresarlo, hablar de ello. Todo lo que se le oculte pasará factura, tanto más si lo descubre por otros medios que no sean las personas en quienes confía.” No se puede tratar la enfermedad como algo que le ocurre al cuerpo. La persona sufre también por la vivencia de amenaza que le proporcionan su desamparo, su soledad y su dolor Cassell (1982).
La necesidad de conocimiento: En multitud de ocasiones el desconocimiento de lo que comporta las diferentes patologías provoca en los niños una situación de angustia y de impotencia delante de las mismas. “El desarrollo de una comunicación adecuada es el elemento clave para la detección de las necesidades del enfermo en fase terminal y orientar el trabajo que se realice para mantener su calidad de vida” Doyle (1987).
Delante de un proceso de enfermedad la información dada ha de ser clara, didáctica y entendedora, evitando los tecnicismos e intentando marcar las pautas claras del entorno necesario para el bienestar del paciente. Horno, P (1999) “Dentro de la relación profesional paciente, cuando el paciente es un niño se dan algunos aspectos que deberían tenerse en cuenta especialmente, incorporándose al hacer de los profesionales”.
En muchas ocasiones, los profesionales no sólo del ámbito sanitario, sino de todas las disciplinas, asumen ante los niños una posición de protección ante ellos, intentando evitarles todo el sufrimiento posible. El problema, surge cuando este sufrimiento es una evidencia que no podemos evitar, tanto más cuando necesitamos la implicación del niño para intervenir sobre las causas médicas de ese sufrimiento.
- Proteger a los niños no debe significar mantenerles al margen, sino adaptarse a su condición y necesidades:
- Adaptar el modo de comunicar la información al estadio evolutivo del niño no tiene por qué significar dar menos información, sino darla del modo adecuado.
- La información en sí misma no hace daño al niño sino el modo e implicaciones que ésta tiene.
La enfermedad en el niño suele desencadenar episodios de introspección o respuestas apáticas, en ocasiones, no desea comunicarse e incluso, puede no tener ganas de jugar, en estos casos se han de estimular para que puedan expresar sus temores y facilitar un ambiente de seguridad afectiva que favorezca su salud anímica y repercuta sobre su estado general, por este motivo elementos de imaginación y creatividad están presentes en su entrono ya que se considera parte del mismo proceso de educación integral. las claves de intervención, ha de garantizar que el niño tenga herramientas en su entorno para poder afrontar la información que ha de asumir. Tomaremos como referencia la cuentoterapia un recurso que mediante textos puede ayudar al niño, joven e incluso al adulto a extrapolar sus inquietudes y a reconocer situaciones que le ayuden en su estado emocional.
La cuentoterapia intenta influir en el desarrollo y la personalidad mediante el uso de cuentos favoreciendo la interrelación entre el lector y la lectura sugerida (Marcel Proust). Hoy no se discute el valor educativo que los cuentos terapéuticos ejercen sobre los niños. Entendiendo como tal, los niveles de influencia sobre su bienestar emocional en proceso de sufrir enfermedad. Quizás, al hablar de esta disciplina deberíamos remontarnos a la necesidad de toda persona a sentirse considerado y formando parte de un espacio donde, la empatía y la comprensión se una a una actitud que comporte el reconocimiento de todas y cada una de las personas y sus diferencias. Aportando elementos que ayude a un abordaje en beneficio de nuestra salud psíquica. Señalando como efecto terapéutico el hecho de introducir a la persona en el reflejo de su propia historia y llegando a la identificación por sentirse parte de la misma.
Tradicionalmente, los cuentos han formado parte de nuestras vidas mediante ellos, la imaginación ha volado a lugares diferentes de nuestro “yo” y el mundo circundante, fortaleciendo nuestra creatividad y ayudando a crecer la personalidad, pero quizás, remarcaríamos el gran poder que estos tienen en la resolución de los propios conflictos.
Al escuchar una narración nos introducimos dentro de la historia y esta nos puede ayudar a conocer, reconocer y aceptar los sentimientos que ellas emergen, pudiendo ayudarnos mediante identificaciones al abordaje de situaciones difíciles y dolorosas de nuestra existencia.
Los cuentos y las narraciones adentran mediante textos sencillos introducen al lector en historias reales o imaginarias y es en ese instante donde un mundo de historias nacen delante del niño con la intencionalidad de potenciar y satisfacer su vida interna. Enriqueciendo aspectos psicológicos y emocionales, ofreciendo, un marco de inmersión donde la imaginación y la comprensión de situaciones expuestas, pueda ayudar a la aplicación de soluciones temporales, permanentes o al afrontamiento de sus temores. Proporcionándoles un entorno de seguridad que permita la comprensión de sentimientos, angustias y actitudes que manifiestan en silencios. Favoreciendo el acercamiento a sus emociones. Milton Erickson, médico y terapeuta utilizaba los cuentos didácticos en las sesiones que realizaba con sus pacientes, en ellos cargados de metáforas ingenio, intentaba modificar la, emociones y las conductas convencidas de que las personas tenían recursos para resolver las situaciones y que la tarea del terapeuta era apoyar la puesta en marcha de estos recursos.
La intencionalidad de utilizar literatura terapéutica es conseguir cambios positivos en el lector, ya que pueden incidir en el crecimiento personal, estimulando el sentido crítico, los valores, inquietudes y conflictos. (Burder, 2004): El cuento para ser terapéutico ha de aportar un final feliz o positivo, implica un mañana, una esperanza, un futuro, una idea de proyecto a concretar. Ya que es la oportunidad de recuperar y recuperarse de una situación traumática en beneficio de la persona. Hemos de pensar que la residencia (al hablar de este término nos referimos al conjunto de habilidades, adaptabilidad y búsqueda de recursos para la construcción de conductas positivas) se enmarca dentro de un proceso constructivo y dinámico que permite sobreponerse a las adversidades, Melillo y Ojeda (2001) “La resiliencia se produce en función de procesos sociales e intrapsíquicos. No se nace resiliente ni se adquiere “naturalmente” en el desarrollo depende de ciertas cualidades del proceso interactivo del sujeto con otros seres humanos”. Pilares que se fundamenta:
- Introspección: desde el conocimiento de uno mismo a preguntas
- Autoconocimiento
- Iniciativa delante de situaciones concretas
- Separación de “yo” y los problemas que nos envuelven
- Capacidad de comunicación con los demás
- Creatividad a partir de situación que nos preocupa....
Los cuentos desean producir en efecto, reacción en los niños, entre ellos según Camps A. y Marín, J (1997) señalaría los siguientes:
- Dotar de significado las respuestas ante la vida
- Encanto, placer, distracción, entretenimiento, diversión
- Hábitos de atención
- Construcción de opinión crítica
- Observación de realidades
En ocasiones la cuentoterapia plantea situaciones que adentran al lector en su propia historia y en las dificultades del vivir. Así como los personajes se enfrentan a los problemas y va superando aquellos obstáculos, estos relatos pueden ayudar al lector a la superación de de situaciones ya que tienen un gran valor didáctico y llegando a convertirse en terapéuticos. Caballo y Buela-Casal (1991) se trata del “empleo de materiales escritos (manuales de autoayuda) para ayudar a los pacientes a modificar su conducta, sus pensamientos o sus sentimientos” Mediante la lectura la persona puede (Gold, 2008):
- Llegar a la Identificación con el personaje y los hechos de la historia.
- Implicación emocional propiciando la liberación de emociones.
- Auto-reconocimiento. Por la Identificación de las posibles soluciones a sus problemas.
Los cuentos con finalidades terapéuticas: se puede incidir en las motivaciones y en los cambios de actitudes desarrollando el conocimiento en mejora del autoconcepto. Según la opinión de la Dra. Vivian Ravelo, (1994) especialista de psiquiatría infantil: “Lograr cambios en la comunicación con los demás, la expresión adecuada de sentimientos positivos y negativos, mejorar la estima y seguridad de sí mismo, ampliar el modelo que tiene del mundo y encontrar alternativas a la solución de los problemas, son los objetivos perseguidos por las narraciones con finalidad terapéutica y a la vez potenciando la empatía con personas que se encuentran en una situación parecida, a la vez que nos puede enseñar el camino para afrontar o solucionar los problemas mediante mecanismos o diseño de estrategias facilitadoras”.
En salud se llevan décadas trabajando la cuentorerápia entendiendo que la cuentoterapia es una modalidad de la biblioterapia, siendo una intervención estandarizada.
Bulechk G MªClasificación de Intervenciones de Enfermería (NIC) (2009). Elsevier Health Sciences.2009. Pag. 194 nos define el concepto la biblioterápia (COD. NIC 4680) como:
- Utilización terapéutica de la literatura para potenciar la expresión de sentimientos y la resolución activa de problemas, afrontamiento o perspicacia.
- Identificar las necesidades emocionales, cognitivas, de desarrollo y situacionales del paciente.
- Determinar la capacidad del paciente de leer de forma independiente.
- Establecer los objetivos de la terapia (p-. ej. cambio emocional, desarrollo de personalidad, aprender nuevos valores y actitudes).
- Seleccionar los libros que reflejen la situación o sentimientos experimentados por el paciente.
- Consultar con un bibliotecario experto en la búsqueda de libros
- Consultar fuentes para recomendar literatura para la terapia.
- Realizar las selecciones adecuadas al nivel de lectura.
- Seleccionar historias, poemas, ensayos, artículos, libros de autoayuda o novelas que reflejen la situación o sentimientos que está experimentando el paciente.
- Leer en voz alta, si es necesario o factible.
- Utilizar fotos e ilustraciones.
- Fomentar la lectura y relectura.
- Ayudar al paciente a identificarse con los personajes y el contenido emocional de la lectura.
- Examinar y hablar sobre los sentimientos expresados por los personajes
- Ayudar al paciente a reconocer cómo la situación en la literatura puede ayudarle a hacer los cambios deseados.
- Seguir las sesiones de lectura con sesiones de juegos o trabajos de modelación de roles, ya sea de forma individual o en grupos de terapia.
- Evaluar la consecución de objetivos.
Nuestra escritora Sofia nos habla de El jardín de los sueños
EL JARDÍN DE LOS SUEÑOS:
En esta historia, Toñy Castillo, nos llega al corazón, con magia, ilusión, alegría y una buena dosis de amistad.
El cuento, habla sobre un jardín en el que flores y árboles conviven armoniosamente, en el que hay una flor que destaca, la Margarita, la cual ayuda, quiere y escucha a todos, hasta el punto de arriesgar su felicidad para ayudar a sus amigos a sobrevivir.
Margarita, tiene el sueño de poder ser una niña de verdad para poder cuidar, como es debido de sus amigos, lo que veo como una metáfora de todas aquellas cosas que haríamos por la gente que queremos y las metas que todo el mundo quiere lograr en la vida.
Por otra parte, también nos habla del duelo entre la muerte y la vida, y el renacimiento de algo nuevo, temas muy complejos, pero a la vez pertinentes en la historia de nuestra protagonista Margarita, la cual es cortada del jardín, pero que al final vuelve a la vida cumpliendo su sueño.
En este cuento, Toñy Castillo, llega a la parte más inocente de nuestro corazón, y lo llena con amor y sueños, de una manera tan bonita y sencilla, que incluso nos hace pensar.
Una gran historia, para pequeños, pero también para grandes que tengan todavía una parte pequeña de su corazón que aun los transporte a sus años de niñez y inocencia.
Sin duda, un libro, que me ha llegado al corazón.
Jornadas el niño y el duelo
Dentro de las actividades de formación continua del CSMIJ, se realizaron las jornadas el niño y el duelo, donde el aula hospitalaria estuvo representada por la Doctora Toñy Castillo, donde habló del niño delante de la enfermedad y muerte. Se exponen algunos momentos de la formación.
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Amb Veu de Dona
Anoche tuvo lugar la mesa redonda Amb Veu de Dona, organizada por el Servicio de Apoyo al Duelo de Ponent en la Biblioteca Pública de Lleida a las 19:00 horas.
La mesa redonda estuvo formada por seis escritoras, todas de la provincia de Lleida y que o bien por su profesión o bien (o también) porque han vivido muy de cerca la experiencia de la pérdida de un ser querido, han escrito sobre el tema del duelo y la muerte, en diferentes formatos y géneros: cuento, novela o ensayo. Las ideas más compartidas por todas las escritoras son tres: que escribir sobre el tema les hizo muy bien en su propio proceso; que los lectores y las lectoras cuando están en duelo agradecen encontrarse libros que les ayudan a entender mejor su propio dolor; y que todo el mundo debería reflexionar más sobre la muerte, incluso antes de sufrir una pérdida significativa, porque eso ayuda después a entender mejor el duelo: hay que incorporar a la vida una cierta pedagogía de la muerte, desde la infancia.
Las participantes en la mesa redonda fueron: María José Brito, autora de los libros "Amarga Lluvia", "Aromas de una ausencia" y "Mientras camino", todas publicadas por la editorial Pagès; Tony Castillo, responsable del Aula Hospitalaria Dr. Antoni Cambrodí del Hospital Universitario Arnau de Vilanova, autora de cuentos como "Todos somos ángeles" o "El Jardín de los Sueños" y la novela "A ti, Yolanda"; Maribel Alpiste, fundadora de la Asociación "El petit DaVinci", que apoya y acompaña a los niños con enfermedades y a sus familias, autora del libro "El Petit Davinci"; y Joan Oriol Vinyes, coautor, junto con otras madres, del cuento "Nuestra estrella Carla". También participaron como expertas en duelo Devan Mata, responsable del Servicio de Apoyo al Duelo de Ponent y editorial del cuento "Jana, la estrella eterno"; y Anna Maria Agustí, vice presidenta de la Asociación de los Grupos de Acompañamiento al Duelo de Lleida y autora de libros como "El niño y la muerte".
Durante el acto se plantearon cuestiones relacionadas con la dificultad de escribir sobre el dolor, los beneficios de la escritura terapéutica, el apoyo de las editoriales hacia este tema, por qué escribir cuentos sobre la muerte para niños o sobre cómo puede ayudar a la lectura a alguien que ha perdido un ser querido.
Estas son algunas de las intervenciones realizadas por las escritoras y participantes en Con Voces de Mujer:
- Tony Castillo: "Cuando escribes sobre la experiencia de la muerte y el duelo en realidad abres tu alma y eso te permite transmitir emociones".
- Anna Maria Agustí: "Cuando alguien está de duelo y lee un libro donde los protagonistas también se encuentran en duelo, la gente se siente identificada. Además, si lee un libro terapéutico le ayuda a entender qué es lo que le está pasando y siente que no está loco, que es lo normal, así es el duelo ".
- Joan Oriol Viñas: "Todo el dolor que no se habla se queda en el corazón y al final éste se rompe.Escribir ayuda a sacar ese dolor del corazón, quitar el dolor hacia fuera de uno mismo; así escribir puede ser terapéutico ".
- Devan Mata: "Cuando escribimos con Natalia el cuento de La Jana, fue como reconstruir un edificio que se había hundido tras la muerte de su hija; Escribir el cuento fue también un homenaje a la niña, un gesto de amor hacia la vida, hacia su hija ".
- María José Brito: "Muchas personas han venido a agradecerme que haya escrito estos libros porque se han visto identificadas. También lo agradece quien no ha sufrido una pérdida ya que los hace entrar en contacto con una realidad en la que nunca habían pensado ".
- Maribel Alpiste: "Las editoriales tienen un poco de miedo a publicar estos libros porque la temática no es demasiado comercial; pero si les haces una buena propuesta, al final se animan. "
La mesa redonda estuvo moderada por la periodista de Balaguer, Mar Roldan y durante el acto se pudo escuchar las melodías al piano en directo del músico Ruben Besora quien interpretó sus propias composiciones.
Con este acto, el Servicio de Apoyo al Duelo de Ponent tiene el objetivo por un lado, de hacer un reconocimiento público al trabajo que han hecho todas las escritoras que han abordado el tema del duelo, desde Lleida y en lengua catalana.
Por otra parte, el acto es una oportunidad única para hacer difusión del tema del duelo en la sociedad en general, para que las familias puedan conocer mejor y entender los procesos de elaboración del duelo, así como los recursos de que disponen para el acompañamiento ante la pérdida de un ser querido.
¿Quién lo organiza?
El Servicio de Apoyo al Duelo de Ponent, es una entidad sin ánimo de lucro dedicada a apoyar a familias que viven la pérdida de un ser querido, y a las personas profesionales o no, que las acompañan en el proceso. Ofrece un espacio de apoyo psicosocial basado en el respeto, confianza y responsabilidad, sin vínculos de carácter religioso.
Nace como proyecto asistencial para dar respuesta a las necesidades de una sociedad que debe afrontar una experiencia de pérdida y muerte a menudo silenciada, estigmatizada o evitada. La entidad tiene sede en Tàrrega y en el Espacio FeSalut de Lleida.
EL DUELO ANTE LAS ADVERSIDADES DEL VIVIR Y MORIR. NIÑO Y ENFERMEDAD.
El dolor envejece más que el tiempo, este dolor dolor que no se acaba, y que te duele todo todo todo sin dolerte en el cuerpo nada nada. A tantos días de dolor se muere uno, ni la vida se va, ni el corazón se para, es el dolor acumulado el que, cuando no lo soportas, él te aplasta. Gloria Fuertes Dra. Toñy Castillo Meléndez
El niño, durante su desarrollo, presenta una serie de necesidades que deben ir cubriéndose durante su infancia y adolescencia. Una situación de carencia de las mismas puede dar lugar a una larga lista de problemáticas asociadas. Si bien el hospital proporciona los servicios médicos/sanitarios especializados a los niños con adversidades en salud, deben considerarse otros factores que inciden en paliar los efectos psicosociales producidos por el ingreso hospitalario y que pueden actuar como estresantes, con consecuencias en el entorno, sociales y emocionales tanto para el niño como para su familia.
Hablar de enfermedad y muerte no siempre es un tema fácil, ya que cualquier situación de pérdida provoca una serie de trastornos a nivel parcial o global en la persona, pero tratar el duelo desde la infancia se hace doloroso. Estamos en un mundo donde parece que tener salud es lo cotidiano y que sólo al enfermar o morir un ser querido, un familiar, un amigo o nosotros mismos, tomamos conciencia de las necesidades y carencias que, por la condición de rotura de la normalidad sufrimos. El mundo de las enfermedades en la infancia no es un mundo aparte. Los niños necesitan seguir con su normalidad en la medida de lo posible, y es necesario un esfuerzo por parte de todos para comprender que el niño es niño y, como tal, ha de tener cubiertas las necesidades vitales, emocionales, afectivas y educativas en cualquier entorno y situación en la que se encuentre.
En España, nos preparamos para el vivir, para el futuro, para tiempos venideros y estos siempre aparecen en nuestra imaginación repletos de salud y rodeados con nuestros seres queridos. En nuestra sociedad, hablamos poco del enfermar, de las pérdidas que compone el perder la normalidad. En situaciones de enfermedad, cada individuo tiene estímulos diferenciados, y ello comporta respuestas diferentes dependiendo del propio proceso de lucha a diversos niveles (orgánico, emocional, ambiental). Toda enfermedad puede producir efectos psicológicos negativos, adquiriendo importancia aquellos que inciden sobre el autoconcepto infantil y actúan sobre la vulnerabilidad y dependencia del niño. A ello hay que sumar los sentimientos de ansiedad, indefensión, miedo e inseguridad. Desde el inicio de la enfermedad y el consecuente ingreso hospitalario, el niño vive una situación de angustia, de temor, de tensión física, psicológica, ambiental que puede afectar o producir alteraciones emocionales, en los que esa pérdida: sus amigos en el colegio, sus juegos en la calle, la habitación en su casa, se convierte en elementos de tristeza al desaparecer de sus días , ello, agravado por la angustia y el miedo de los padres al posible diagnóstico, o tener un diagnóstico y el consecuente tratamiento, repercusiones o desenlace hace que todo proceso de enfermedad se convierta, a la vez, en duelo ante esa pérdida de estabilidad cotidiana. La enfermedad y la muerte están presentes en nuestras vidas, en medios de comunicación, en hechos reales, en cuentos y juegos, pero a la vez se rechaza, la hacemos inexistentes, eludimos la muerte como algo que pasa, pero no ocurre cerca. La muerte es un apartado más de la vida, de cómo entendemos nuestra existencia y de cómo la vivimos.
Eludimos los episodios que de ella derivan, y hablaríamos de la tristeza…, la aceptación ante una nueva situación… enfermedad… muerte… (Funeral, condolencias…) Y en ocasiones las personas nos pueden mostrar evidentes llamadas de ayuda, es cierto, que algunos ritos religiosos ofrecen ceremonias para el traspaso de la vida e incluso, estos suelen ser actos sociales y familiares de acompañamiento. Pero el duelo se vive en silencio.
No hablamos de enfermedades, no se habla delante de los niños de situaciones de muerte, esta, es algo lejano, como un fenómeno imprevisto, hay una negación social al hecho de morir, el cual, se esconde a los niños, educamos para la vida, para el vivir sin adversidades, y se esconde, se oculta, la muerte es como una desaparición mágica, por tal motivo no estamos preparados para incorporar la muerte como una etapa de la misma vida, y dado este punto, “lloramos por lo perdido y no abrazamos lo vivido”.
Todo ambiente familiar puede sufrir transformaciones delante de las enfermedades o muertes, los niños necesitan ser informados de su enfermedad y la verdad de los hechos, siempre adaptaremos las informaciones a la edad o etapa evolutiva en la cual el niño se encuentra, se es consciente de lo doloroso que es el comunicar noticias adversas porque tendemos a evitar el sufrimiento, pero es necesario el conocer, el saber para enfrentarnos a miedos, angustias que puede generar fantasía, confusión incertidumbre y en ocasiones esquemas mentales más trágicos a un que la propia realidad. Todos y cada uno de nosotros, necesitamos sentirnos queridos, parte importante de un entorno. En situación de enfermedad, esta búsqueda del hombre se ve incrementada y la sensación de ser querido es un estímulo y a la vez, un apoyo para enfrentar situaciones difíciles, delante de problemas en general y en el caso que nos preocupa, de miedo a la no salud. Para Cassell, “el alivio del sufrimiento y la curación de la enfermedad son las verdaderas obligaciones de la profesión sanitaria dedicada al cuidado del enfermo.” Responder con afecto y respeto, claridad y dignidad al contacto físico y al acompañamiento humano, como nos gustaría que otras personas lo hicieran con nosotros. Muchos de sus motivos de preocupación sólo serán revelados a sus interlocutores si éstos se muestran sensibles y atentos para comprender lo que subyace detrás de sus comentarios y en las dudas o temores no expresados Astudillo, W.
Se ha de tener presente que las personas delante de cualquier pérdida de estabilidad, y evidentemente la falta de salud lo es, buscan apoyo de comprensión; éste se hace necesario para sentirse más protegidos frente a sus miedos. Por tanto, la información ha de ser entendida como comunicación, ya que esta implica más que el hecho de dar información e incluye aspectos como dar apoyo y acoger los sentimientos o reacciones emocionales (Kennedy). Las pérdidas del vivir no nos evitarán el dolor pero puede ayunarnos a las preguntas internas, a la incertidumbre del desconocimiento o creencia en el conocimiento, en la desorientación delante de situaciones que nos cueste gestionar.
Hace años que en España cuando un familiar moría, era fácil identificar a la persona que estaba en duelo, sus ropas de color negra indicaba que esa persona podría estar pasando una situación de tristeza por haber perdido a un ser amado, y las personas que se acercaban era conocedora de la situación fácilmente identificable y podían darles su apoyo…
Ahora ya no hay una exteriorización de elementos que indican que esa persona está pasando por la situación de muerte cercana, y el duelo es algo más interno, más privado, lo que puede implicar que en ocasiones no hay un espacio para asumir la elaboración de este sentimiento.
Reacciones naturales de duelo en niños (adaptado de Kroen).
| Confusión | |
| Regresión | Se orinan, se chupan el dedo… |
| Enfado | Se sienten abandonados |
| Miedo | Pesadillas a perder a alguien más de la familia o a ser abandonado |
| Culpa | Pueden creer que ellos han provocado la muerte solo por el hecho de “desearla” en alguna ocasión |
| Disminución del rendimiento escolar | |
| Tristeza | Que se puede mostrar a través de insomnio, falta de apetito, pérdida de interés por las cosas, llanto… |
Al niño hemos de protegerlo diciéndole la verdad, ya que equivocadamente al mentirle, fantasearle o no cubrir sus necesidades de saber, lo desprotegemos.
Hemos de informar sobre el final de la vida dado a que niños suelen querer y necesitar información tanto sobre lo que está pasando (diagnóstico, pronóstico, tratamiento) como sobre aquello que pueden hacer para ayudar a la persona que está enferma, sobre todo en las últimas etapas (Kennedy ).
En esta etapa e incluso delante del fallecimiento pueden aparecer sentimientos contradictorios, e incluso la tendencia a culpabilizarse ante la propia enfermedad por haber hecho o haber dejado de hacer, por el alivio ante el fallecimiento de un ser querido ante una larga enfermedad. Situaciones reconocibles es manifestaciones del duelo.
| SENTIMIENTOS | SENSACIONES FÍSICAS | COGNICIONES | CONDUCTAS |
| -Tristeza. -Enfado. -Culpa. -Autoreproche. -Ansiedad. -Soledad. -Fatiga. -Impotencia. -Shock. -Anhelo. -Emancipación. -Alivio. -Inestabilidad…. | -Vacío de estómago. -Opresiones. Hipersensibilidad. -Sensación de despolarización. -Falta de aire. -Debilidad muscular. -Falta de energía. -Sequedad de boca… | -Incredulidad. -Confusión. -Preocupación. -Sentido de presencia. -Alucinaciones… | -Trastornos del sueño. -Trastornos alimentarios. -Conducta distraída. -Aislamiento social. -Soñar con el fallecido. -Evitar recordatorios del fallecido. -Buscar y llamar en voz alta. -Suspirar. -Hiperactividad desasosegada. -Llorar. -Visitar lugares o llevar consigo objetos que recuerden al fallecido. -Atesorar objetos que pertenecían al fallecido… |
Evidentemente estos procesos, no se dan de manera unificadas, ni en todas las personas, dado que el duelo no es una enfermedad, estamos delante de un proceso adaptativo en el que pasamos las personas antes las pérdidas de la vida. Los niños y las pérdidas se presentan ante ellos alternando episodios de tristeza con alternancia de momentos donde son capaces de la desconexión necesaria para adaptarse y disfrutar e situaciones placenteras o agradables.
Worden citado por Esquerda nos habla de los diferentes niveles de duelo dividiendo estos en:
Nivel mínimo: en niños con manifestaciones proporcionadas y familiares contenedores. En estos casos no aconseja ningún tipo de intervención pero si un seguimiento por su pediatra que dará orientaciones generales o entidades de ayuda mutua y apoyo social. La gran mayoría de niños y familias en duelo estarán en este nivel.
Nivel medio: en niños que expresan ciertas dificultades o en familias con mecanismos de contención escasos. Los profesionales deberán estar atentos para observar la evolución emocional del niño y derivar a salud mental según su proceso.
Nivel tercero: en niños de riesgo elevado o alta vulnerabilidad sea por el tipo de pérdida (suicidio, asesinato, muerte traumática. En estos casos sí se recomendaría una intervención preventiva y precoz por parte de profesionales de la salud que pueden ayudar a los padres bien comunicando ellos la información o bien mediante una tarea psicoeducativa preparándolos en cómo los niños de diferentes edades pueden reaccionar emocionalmente (Forrest). Como pautas delante del duelo el niño necesita:
Ser informado adecuadamente: información clara, comprensible y adecuada a su nivel dejándole preguntar todo aquello que necesite. El tener los conceptos elaborados hará que emocionalmente el niño pueda construir espacios mentales para poder colocar y situar para un abordaje correcto las situaciones y experiencias dolorosas. En el caso de pérdida de un ser querido, esta situación no se puede ocultar ya que la evidencia de la muerte se convertirá en preguntas y estas al no ser satisfecha provocará incomprensión y enfado en el menor.
Ante la enfermedad sería aconsejable responder las cuestiones que nos plantee, de madera gradual, con palabras comprensibles a la edad del niño, para hacer una situación del contexto que lleve al niño a entender la situación que está pasado él, un compañero de habitación o un ser querido.
Ofreciendo la oportunidad de hablar, expresar sentimientos, en el caso de que la enfermedad no sea la propia, ha de estar en conocimiento del estado de salud, de la gravedad o no que se deriva del mismo, ofreciéndole el ir a visitar a la persona enferma, o haciéndole una postal, carta, dibujo… en definitiva participando el proceso.
Hemos de perder el miedo a las palabras, no nos importa hablar del vivir pero no pronunciamos el verbo morir, morir es dejar la dimensión física este plano, el cuerpo deja de sentir, otra parte dependerá de la visión espiritual.
En ocasiones los adultos elevamos a fantasías la muerte abordándola como… se ha ido al cielo… es una estrellita que brilla… los niños pueden buscar desconsoladamente esa estrella, en ocasiones las interpretaciones lineales en los niños pueden producirle desde trastornos del sueño a miedos o sentimiento de que esa persona les abandonó. Por tal motivo, también es necesaria que noticias adversas sean dadas en un ambiente de tranquilidad, dadas por las personas con las cuales el vínculo afectivo puede proporcionarle afecto, seguridades, y el niño pueda expresar sus emociones, dudas, miedos, o silencios.
En este punto, es importante acoger cualquier emoción, ya sea tristeza, rabia, miedo…, incluso normalizarla “Es normal que estés triste y tengas ganas de llorar” y legitimarla (“Tienes todo el derecho de sentirte enfadada”). Tanto es así que sería necesario realizar las distinción entre la tristeza lógica y la que se denominaría patológica, y esta hallaría la diferencia en la duración, intensidad o alteraciones psicosomáticas o emocionales, por consecuencia se ha de incrementar la disponibilidad de información y comunicación dentro y fuera de la familia los niños podría tener mejor acceso al apoyo y estrategias de afrontamiento (Kennedy).
En caso de muerte de un niño en un hospital se ha de comunicar lo ocurrido a los otros niños amigos ingresados, si estos con anterioridad ya eran conocedores de la situación de gravedad, el traspaso de la vida a la muerte se contempla como un paso esperado, no exento de dolor pero ya teníamos una predisposición por el conocimiento de la situación hacia un desenlace quizás esperado. En estos casos hemos:
En caso de gravedad de un niño dejar que los amigos decidan si van a verle, hacerle una visita.
En el caso de fallecimiento se les ha de explicar en qué consistirá la ceremonia de despedida y que ellos tomen la decisión de colaborar o no, compartir, asistir, siendo una decisión que ha de partir del niño y en ningún momento insistir en la asistencia o no asistencia.
La necesidad de amor ante las pérdidas es absolutamente necesario, el niño enfermo tiene carencias, incomprensiones no es necesario saber que se le quiere necesita sentirse seguro ante la vivencia de perdida, o en el caso de un próximo fallecimiento, se ha de potenciar las muestras de cariño y que pueda expresar su afecto ante la persona fallecida o no, buen momento sería para que le verbalizáramos lo importante que es para la familia, y dotar espacios para el diálogo donde pueda expresarse y sentirse escuchado dándole la confianza de que estamos junto a él. El niño nos tomará como referente y su duelo o proceso del mismo, estará en función de cómo las personas cercanas lo realicen, no debemos ocultar la tristeza sino compartirla y dotarla de significado, de naturalidad sin excesos innecesarios que si podrían afectar al sentimiento de seguridad.
En el caso de fallecimiento del familiar se ha de hacerle partícipe si lo desea de rituales religiosos, culturales, ofrendas, desde llevar flores a guardar un recuerdo físico de la persona, pero todo en una medida justa para equilibrar la vida y la muerte.
La organización también es necesaria toda la enfermedad o muerte tiene consecuencias e influyen en el entorno, una enfermedad avanzada requiere atención y el niño necesita que las personas del vínculo con quien mantiene relaciones afectivas, estén marcando sus seguridades, y delante del desgaste emocional sería aconsejable rotaciones dinámicas, el niño ha de sentir que todo lo que le envuelve forma parte del equilibrio por tal motivo ha de estar informado.
Cuando se produce una pérdida es necesario garantizar estabilidad y normalidad de la vida cotidiana y mantener hábitos, rutinas y hablar abiertamente de las emociones, por tanto concluiríamos este apartado remarcando que la afectividad, la comunicación son básicas.





















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